EL PODER DEL ENTENDIMIENTO (II parte)



Pastor Luis del Cid 9 de octubre de 2,012 año de la Libertad

Introducción
Como vimos en la primera parte, muchas de las manifestaciones de Dios para nosotros en bendición las recibimos cuando logramos alcanzar el poder de Dios. Ejemplo:

2Cr 25:8 ... porque Dios tiene poder para ayudar o para derribar.

Job 36:5  He aquí que Dios es grande, pero no desprecia a ninguno; grande es en el poder de su entendimiento.

Considerando que la grandeza de Dios se manifiesta en el poder de su entendimiento, necesitamos llenarnos de entendimiento para recibir su gran ayuda. Como vimos en la primera parte de este tema, en el salmo 119 aparece 7  veces la palabra entendimiento bajo una letra distinta en el acróstico del alefato hebreo de dicho salmo. Sabemos que el número 7 en la Palabra nos habla de perfeccionamiento, de allí que si buscamos el entendimiento explicado por el Espíritu a lo largo de estos versículos seremos perfeccionados en el poder de Dios. De estos vimos el entendimiento con HE, comprendiendo que no nos referimos a normas de ortografía sino a lo que por revelación implica. Siguiente entendimiento:

ENTENDIMIENTO CON י Yod
Sal 119:73  Tus manos me hicieron y me formaron; dame entendimiento y aprenderé tus mandamientos.

La letra YOD tiene un valor numérico de 10 y su símbolo es mano, humildad, miles. Si consideramos que el número diez representa plenitud, diezmar y prueba y además un símbolo de la letra YOD es la mano, quiere decir que este entendimiento se recibe cuando sabemos dar conforme lo manda la Palabra. Por ejemplo el proverbio 3 inicia dando una instrucción:

Pro 3:1  Hijo mío, no te olvides de miley , y tu corazón guarde mis mandamientos,

Esta instrucción se va explicando en los siguientes versículos e incluye lo siguiente:

Pro 3:9  Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos;

Pro 3:10  entonces serán llenos tus graneros con abundancia , y tus lagares rebosarán de mosto.

Uno de los beneficios del poder de Dios es que nos permite hacer riqueza pero para poder recibirlo primero hay que entender que es un mandato honrar a Dios con nuestros bienes y con las primicias de todo. Los bienes vendrían a ser ofrendas de lo que tenemos y primicias el diezmo de cada cosa que recibimos. Por eso es que
después dice que seremos llenos de abundancia y gozo.Recuerde que uno de los símbolos aunado con el 10 y la mano es la humildad, y esto porque cuando se diezma se demuestra humildad, ejemplo:

Jue 17:7  Había un joven de Belén de Judá, el cual era levita y forastero allí.

Jue 17:8  Este hombre partió de la ciudad de Belén de Judá para ir a vivir donde pudiera encontrar un lugar. En su viaje llegó a los montes de Efraín, a la casa de Micaía.

El levita representa a los ministros genuinos de parte de Dios. Este venía de la “casa del pan”, es decir había sido enseñado en la Palabra de Dios (Belén) y buscaba un lugar fructífero para poder trabajar.

Jue 17:9  Micaía le preguntó: –¿De dónde vienes? El levita le respondió: –Soy de Belén de Judá y voy a vivir donde pueda encontrar lugar.

Jue 17:13  Entonces Micaía pensó: «Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo a un levita por sacerdote.

Vea el "entendimiento" de Micaía, como reconoció que tenía a un levita, le dio el diezmo porque comprendía que al que cumple con los mandamientos de Dios, Dios le prospera. Cuando una persona diezma es porque reconoce que al que tiene enfrente es alguien delegado por Dios para poder enseñarle, y eso solo se puede si hay humildad para sujetarse.

Volvamos al salmo 119

Sal 119:74  Los que te temen me verán y se alegrarán, porque en tu palabra he esperado.

Sal 119:75  Conozco, Jehová, que tus juicios son justos y que conforme a tu fidelidad me afligiste.

Sal 119:76  Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.

Cuan necesario es entender que por la fidelidad de Dios El nos trata para corregirnos, no para destruirnos y esto para enseñarnos. Cuando tu comprendes que era necesaria la aflicción y te refugias en su consuelo, has entendido que por amor te corrige y por eso, cuando salgas del 10 (de la prueba) habrás recibido poder por el entendimiento adquirido.

El poder del entendimiento tiene un precio:

Ecl 1:18  pues en la mucha sabiduría hay mucho sufrimiento; y quien añade ciencia, añade dolor.

Pro 3:11  »No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, no te canses de que él te corrija,

Pro 3:12  porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.

Recuerda que siempre habrá consuelo:

Isa 57:18  He visto sus caminos, pero lo sanaré; lo guiaré y le daré consuelo a él y a los que con él lloran,

2Co 1:7  Y nuestra esperanza respecto de vosotros está firmemente establecida, sabiendo que como sois copartícipes de los sufrimientos, así también lo sois de la consolación.

Volvamos al salmo 119

Sal 119:77  Vengan a mí tus misericordias para que yo viva, porque tu ley es mi deleite.

Este poder del entendimiento se alcanza siendo humildes, por eso viene la práctica de la humillación y la misericordia porque:

Sal 51:17  Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

Humillarse delante de Dios implica reconocer cuando hemos fallado, cuando estamos necesitados de El, cuando hay pecado y la única forma de ser libre es por la humillación confesándolo ante una autoridad de Dios.

Sal 119:78  Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; pero yo meditaré en tus mandamientos.

El soberbio es aquel que quiere sobresalir por sobre los demás desordenadamente. El humilde no responde con riña sino que en su lugar medita en la ley de Dios, por eso el Señor dijo:

Luc 6:27 »Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian;

Luc 6:28  bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian.

Cuatro instrucciones para recibir este poder:

1) Amar a los enemigos.
2) Hacer el bien a los que nos odian.
3) Bendecir a los que nos maldigan.
4) Orar por los que nos calumnien.

De los beneficios de este poder:

Sal 119:79  Vuélvanse a mí los que te temen y conocen tus testimonios. Ya no te rodearan calumniadores sino ahora hijos de Dios.

Sal 119:80  Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado.

Lleno de este entendimiento, nunca quedarás avergonzado:

Isa 41:10  No temas, que yo estoy contigo; no te angusties, que yo soy tu Dios: te fortalezco y te auxilio y te sostengo con mi diestra victoriosa.

Isa 41:11  He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.

Que maravilloso es vivir cuando Dios nos da este poder, porque aunque se levanten contra nosotros, no prevalecerán porque si hemos recibido esa bendición nadie podrá contra nosotros.




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